ESTUDIO COMPARATIVO DE A.C.V. DE UNA REHABILITACIÓN

CRITERIOS DE BIOCONSTRUCCIÓN  Y CON CRITERIOS CONVENCIONALES.

Resumen de la investigación

El presente estudio aborda la rehabilitación de una vivienda unifamiliar entre medianeras ubicada en Alicante, aplicando criterios de bioconstrucción y estrategias de sostenibilidad ambiental. El objetivo principal es evaluar el comportamiento ambiental de la vivienda rehabilitada frente a una reforma convencional mediante un Análisis de Ciclo de Vida (ACV). La metodología combina el estudio climático y del entorno, el diseño arquitectónico con estrategias pasivas y activas, y la evaluación de impactos ambientales a través de la herramienta Ecómetro, complementada con CypeTherm para la fase de uso. Se analizan las fases A (producción de materiales), B (uso), C (fin de vida) y D (valorización y reciclaje). Los resultados muestran una reducción significativa de los impactos ambientales en las fases de producción y uso gracias a materiales naturales de bajo impacto y a la incorporación de energías renovables. La bioconstrucción se confirma así como una herramienta eficaz para lograr edificios más saludables, resilientes y coherentes con los objetivos de sostenibilidad integral.

1. Introducción

1.1. Objetivos y contexto del estudio

La investigación se centra en el desarrollo de una propuesta de rehabilitación para una vivienda unifamiliar adosada, empleando criterios propios de la bioconstrucción. Este enfoque busca priorizar soluciones constructivas que reduzcan el impacto ambiental, mejoren la eficiencia energética y no sean perjudiciales para la salud.

El trabajo realiza un análisis comparativo del ciclo de vida (ACV) entre la solución propuesta y una reforma basada en los métodos y materiales convencionales utilizados en la actualidad. De este modo, se pretende aportar una visión objetiva de los beneficios ambientales, energéticos y sociales que ofrece la bioconstrucción frente a los procedimientos tradicionales, fundamentando la justificación del estudio en la necesidad de promover alternativas constructivas más responsables y respetuosas con el entorno y con la salud de las personas.

En los próximos años, el marco regulador de la edificación en España experimentará una transformación significativa en materia de sostenibilidad y eficiencia energética, en sintonía con la nueva Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD, 2024/1275) y su trasposición al ordenamiento jurídico nacional. A partir de 2026, se incorporará al Código Técnico de la Edificación (CTE) un nuevo Documento Básico de Sostenibilidad Ambiental (DB-SA), que complementará a los actuales documentos básicos, estableciendo criterios para la evaluación del impacto ambiental de los edificios a lo largo de su ciclo de vida. Este nuevo marco normativo no se limita a la eficiencia energética en fase de uso, sino que introduce parámetros de huella de carbono, durabilidad de materiales, reciclabilidad y salubridad interior como ejes fundamentales en el diseño y rehabilitación.

Paralelamente, la nueva EPBD establece una hoja de ruta para la descarbonización progresiva del parque edificatorio europeo. Entre las medidas principales se encuentran:

  • La obligación de reducir el consumo energético en el sector residencial en un 16 % para 2030 y en un 20–22 % para 2035.
  • La implantación progresiva de energías renovables in situ en edificios nuevos y rehabilitados, especialmente sistemas solares fotovoltaicos y térmicos.
  • La eliminación paulatina del uso de combustibles fósiles en calefacción y refrigeración, con una prohibición total prevista para 2040.
  • La introducción de los llamados Pasaportes de Renovación (Building Renovation Passports), herramientas que guiarán las intervenciones por etapas hacia la consecución de edificios de emisiones nulas (ZEB).

Este nuevo escenario normativo obliga a repensar las estrategias de rehabilitación, no solo desde la perspectiva de la eficiencia energética, sino también desde la reducción del impacto ambiental global y la mejora de la calidad de vida de los ocupantes. En este contexto, la bioconstrucción adquiere una relevancia creciente, al integrar de manera natural aspectos como el empleo de materiales de bajo impacto, el diseño saludable de los espacios, el aprovechamiento de energías renovables y la minimización de residuos.

1.2. Metodología

El desarrollo de la presente investigación se estructurará siguiendo una secuencia de pasos que permiten abordar de manera integral la rehabilitación de la vivienda con criterios de bioconstrucción teniendo en cuanta la metodología que propone Victor Olgyay, en su libro Arquitectura y clima. En primer lugar, se estudiarán los datos climáticos de la región, seguidos de una evaluación biológica que permita identificar las medidas más adecuadas para garantizar el confort en cualquier época del año. A continuación, se analizarán las soluciones tecnológicas disponibles que faciliten la implementación de estas medidas, y finalmente se desarrollará y equilibrará su integración en el diseño arquitectónico.

  1. Análisis del entorno y condicionantes: Estudio climático y urbano de la vivienda, considerando orientación, soleamiento, vientos predominantes, ruidos y características del entorno urbano. Esta información servirá de base para todas las decisiones de diseño y selección de materiales.
  2. Estrategias de bioconstrucción aplicadas: Identificación y aplicación de principios de bioconstrucción, priorizando sistemas constructivos eficientes, saludables y de bajo impacto ambiental.
  3. Diseño arquitectónico de la propuesta: Definición de la distribución de los espacios, la envolvente (cubierta, fachadas, carpinterías) y los acabados, procurando un equilibrio entre confort, eficiencia energética y sostenibilidad.
  4. Elección de materiales sostenibles: Selección de materiales con buen comportamiento higrotérmico, acústico y durabilidad.
  5. Análisis del ciclo de vida (ACV) – Fases A, C y D: Realización del ACV de las fases de producción de materiales (A), gestión de residuos y fin de vida (C) y beneficios por reciclaje y reutilización (D) mediante la herramienta Ecómetro, que permite calcular impactos ambientales a partir de su base de datos y de las Declaraciones Ambientales de Producto (DAPs) disponibles.
  6. Análisis del ciclo de vida – Fase B (uso): Complemento del ACV utilizando CypeTherm, considerando el consumo energético de calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria y las emisiones asociadas durante la fase de uso de la vivienda.
  7. Escenario convencional: Elaboración de un presupuesto alternativo utilizando materiales convencionales y realización del ACV correspondiente, incluyendo las fases A, B, C y D, para permitir una comparativa completa con la propuesta sostenible.
  8. Comparativa de ACVs: Comparación de impactos ambientales y costes entre la reforma con criterio de bioconstrucción y la opción convencional, incluyendo las fases A, B, C y D, identificando ventajas y limitaciones de cada propuesta.
  9. Conclusiones: Interpretación de los resultados obtenidos, evaluación de la viabilidad económica y ambiental de la propuesta y provisión de recomendaciones para futuras rehabilitaciones sostenibles.

2. Análisis del entorno y condicionantes

2.1. Análisis climático y del entorno.

  • Análisis del entorno edificado:

La vivienda se sitúa en un entorno urbano consolidado, caracterizado por una tipología de viviendas adosadas y edificios plurifamiliares, en una zona de densidad edificatoria media. Esta configuración permite un buen soleamiento y ventilación natural, sin obstrucciones significativas que limiten la radiación solar directa ni el movimiento del aire.

El edificio se encuentra en segunda línea de costa, en el entorno del Cabo de las Huertas (Alicante), lo que confiere al microclima una influencia marítima moderadora. Esta proximidad al mar suaviza las temperaturas extremas y aporta vientos frescos y húmedos, especialmente en los meses cálidos, contribuyendo a una sensación térmica más confortable y favorable a la ventilación natural.

  • Análisis solar:

La localización geográfica, en la fachada mediterránea peninsular, se caracteriza por altos niveles de radiación solar a lo largo del año. En los meses de verano, el sol alcanza posiciones elevadas y la radiación incide con especial intensidad en las orientaciones oeste y sur.

En el caso concreto de la vivienda, la orientación principal norte-sur resulta adecuada desde el punto de vista bioclimático. Las medianeras este y oeste adosadas reducen la exposición directa al sol de la tarde, minimizando la ganancia térmica indeseada en verano. No obstante, los dormitorios orientados al norte permanecerán más fríos durante el invierno al no recibir radiación solar directa, lo que requerirá estrategias de aislamiento térmico y aprovechamiento de la inercia térmica interior para garantizar el confort.

Figura 1. Fuente: https://andrewmarsh.com

  • Análisis de temperaturas y radiación:

El clima de Alicante se caracteriza por veranos calurosos, con temperaturas máximas que pueden alcanzar los 40 °C, e inviernos suaves y húmedos, con temperaturas medias que raramente descienden por debajo de los 10 °C.

La demanda energética dominante en este tipo de clima está asociada a la refrigeración en verano y al control solar pasivo, más que a la calefacción invernal. Por tanto, las estrategias de diseño bioclimático deben centrarse en la protección solar en fachada sur mediante voladizos o contraventanas regulables, la inercia térmica interior para amortiguar las oscilaciones térmicas y la ventilación cruzada como estrategia natural de enfriamiento nocturno.

Figura 2. Fuente: CypeTherm Cype.

Figura 3. Fuente: CypeTherm Cype.

  • Análisis de vientos predominantes:

Los vientos predominantes en la zona de Alicante presentan una dirección este-oeste, con brisas marinas procedentes del sureste. Esto favorece el enfriamiento natural de la vivienda y puede aprovecharse mediante la orientación y apertura de huecos en fachadas opuestas, optimizando la ventilación cruzada y mejorando el confort térmico sin recurrir a sistemas mecánicos.

Figura 4. Fuente: CypeTherm Cype.

2.2. Estado actual de la vivienda

La vivienda objeto de estudio fue construida en el año 1988, siguiendo las tipologías constructivas y los materiales habituales de la época. El edificio se desarrolla en tres niveles: sótano, planta baja y planta primera.

  • La estructura portante está ejecutada en hormigón armado, configurando forjados unidireccionales sobre los que se apoyan los distintos elementos constructivos.
  • La fachada presenta una solución de doble hoja de ladrillo cerámico: la cara exterior ejecutada en ladrillo cara vista, la cámara intermedia con un aislamiento térmico de lana de roca y la cara interior resuelta mediante enlucido de yeso.
  • La cubierta es inclinada, resuelta mediante un tablero cerámico y ladrillo apoyados sobre el forjado de hormigón, con acabado exterior en teja cerámica curva, solución habitual en viviendas unifamiliares de finales del siglo XX.
  • En cuanto a los acabados interiores, los paramentos verticales y falsos techos están terminados con pintura plástica, mientras que el pavimento principal se ha actualizado mediante tarima flotante vinílica instalada sobre el pavimento cerámico original.
  • La terraza de planta baja se encuentra completamente pavimentada con baldosa cerámica, sin presencia de zonas ajardinadas o de absorción de agua de lluvia.

2.3. Diagnóstico preliminar desde la bioconstrucción

A la luz de los principios de la bioconstrucción, el estado actual de la vivienda presenta una serie de carencias y oportunidades de mejora:

  • Estructura de hormigón armado: material de alta huella ecológica debido a su proceso de producción y transporte. Carece de propiedades higrotérmicas o de regulación de humedad. Sin embargo, no se va a intervenir en la estructura ya que se va a aprovechar su energía incorporada y su demolición no es posible sin afectar a las viviendas colindantes.
  • Fachada de doble hoja con aislamiento convencional: el espesor y calidad del aislamiento instalado en 1988 resultan insuficientes frente a los estándares actuales. La solución constructiva dificulta la transpirabilidad de los muros, principalmente por la pintura plástica de la hoja interior, lo que puede generar condensaciones intersticiales.
  • Cubierta inclinada con teja cerámica curva: la solución es durable, pero la ausencia de capas de regulación higrotérmica o ventilación intermedia limita su comportamiento energético.
  • Acabados interiores con pintura plástica: se trata de un acabado poco transpirable y tóxico, que evita la regulación higrotérmica y favorece la acumulación de compuestos químicos en el ambiente interior.
  • Pavimentos vinílicos: contienen componentes derivados del petróleo y aditivos químicos (ftalatos, plastificantes), con impacto negativo en la calidad del aire interior y baja reciclabilidad.
  • Espacios exteriores impermeabilizados: la terraza pavimentada reduce la permeabilidad del terreno, impidiendo la infiltración de agua y la generación de microclimas.

En conjunto, se trata de una vivienda típica de finales del siglo XX, con soluciones constructivas estandarizadas y materiales de elevada huella ecológica. Si bien responde adecuadamente a los estándares normativos de su época, desde la perspectiva de la bioconstrucción presenta deficiencias en eficiencia energética, salubridad de materiales, transpirabilidad de la envolvente y gestión de recursos naturales.

3. Estrategias de bioconstrucción

La bioconstrucción propone un enfoque integral en el diseño y la rehabilitación de edificaciones, basado en criterios de sostenibilidad ambiental, eficiencia energética y salud de los ocupantes. En este sentido, la intervención sobre la vivienda se plantea desde una doble perspectiva:

  • Estrategias pasivas, orientadas a aprovechar al máximo las condiciones naturales del entorno: radiación solar, ventilación, inercia térmica, transpirabilidad de los materiales; reduciendo la demanda energética del edificio.
  • Estrategias activas, basadas en la incorporación de tecnologías y sistemas eficientes que garanticen el confort térmico, lumínico y ambiental, minimizando el consumo de recursos y el impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida de la vivienda.

3.1. Programa

La vivienda existente se compone actualmente de un sótano destinado a almacén y aparcamiento; en planta baja, una cocina, un baño y un salón-comedor; y en planta primera, un baño y tres dormitorios.

El programa funcional se mantendrá en lo esencial, pero introduciendo mejoras que favorezcan una mayor flexibilidad espacial y una transición más fluida entre usos. Los principales ajustes serán:

  • Sustitución del baño completo de planta baja por un aseo.
  • Incorporación de una zona de estudio en planta baja.
  • Añadido de un baño adicional en planta primera.

La ubicación del espacio de estudio en planta baja responde a un criterio de salud ambiental, al concentrar en esta zona los principales equipos emisores de radiación electromagnética (ordenadores, televisión, router WiFi), manteniendo los espacios de descanso en planta primera libres de estas interferencias.

En el sótano se dispondrá el aerotermo para la producción de ACS, liberando a la cocina de instalaciones técnicas y permitiendo configurar un espacio abierto al salón, con mayor carácter social.

Planta estado actual.

Planta estado reformado.

3.2. Estrategias pasivas

Se plantean diversas estrategias de acondicionamiento pasivo orientadas a reducir la demanda energética y mejorar el confort interior:

  1. Ventilación cruzada: demolición de tabiques en planta baja para favorecer la circulación natural del aire.
  2. Control solar: la fachada sur en planta baja ya cuenta con un voladizo que bloquea la radiación estival y permite la entrada solar en invierno. En planta primera se instalarán contraventanas de madera que regulen tanto la luz como la ventilación.
  3. Mejora del aislamiento: sustitución de la hoja interior de las fachadas sur y norte, incorporando aislante de fibras de madera y un trasdosado de montantes de madera con placas de fibroyeso, mejorando así el comportamiento térmico e higrotérmico.
  4. Aumento de la inercia térmica: demolición del pavimento existente y ejecución de una solera de cal de 5 cm, que aumentará la acumulación solar en invierno. Se añadirán además ladrillos de tierra compactada de 5 cm en medianeras de planta baja, aportando calidez y mayor inercia térmica.
  5. Mitigación del sobrecalentamiento estival: sustitución del pavimento cerámico impermeable de la terraza por un pavimento permeable, que reduzca el efecto de acumulación de calor.
  6. Jardín de invierno: instalación de vidrios abatibles bajo el voladizo de planta baja, conformando un espacio de captación solar en invierno que acumule calor y mejore la eficiencia energética.

3.3. Estrategias activas

Las medidas activas se centran en la reducción de la dependencia de sistemas mecánicos de climatización y en la incorporación de soluciones más eficientes y compatibles con la salud, siendo lo primordial la incorporación de los mínimos sistemas posibles y los que se incorporen, que sean con tecnologías sencillas:

  • Climatización: se prescinde de sistemas de aire acondicionado, optando por un recuperador de calor que garantice la ventilación y por ventiladores de techo en las principales estancias. Para el invierno, se incorpora una chimenea de leña en planta baja como apoyo.
  • Producción de ACS: sustitución del termo eléctrico existente por un aerotermo, de mayor eficiencia energética.
  • Iluminación: reemplazo de la instalación actual por un sistema de iluminación LED eficiente, acompañado de una instalación eléctrica biocompatible, que reduzca emisiones electromagnéticas y asegure un ambiente saludable.
 

4. Análisis del ciclo de vida

4.1. ACV 1

4.1.1. Inventario

Demoliciones:

  • Apertura de hueco en hoja exterior de fachada, de fábrica vista.
  • Demolición de partición interior de fábrica revestida.
  • Desmontaje de hoja de carpintería exterior.
  • Levantado de pavimento laminado.
  • Demolición de pavimento de terrazo.
  • Desmontaje de aparato sanitario.
  • Desmontaje de aparato sanitario.
  • Desmontaje de aparato sanitario.
  • Desmontaje de conjunto de mobiliario de cocina.
  • Desmontaje de encimera.
  • Desmontaje de fregadero.

Fachadas y particiones:

  • Cerramiento acristalado, sin perfiles verticales.
  • Revestimiento mural con paneles de madera maciza.
  • Contraventanas de madera en fachada sur.
  • Trasdosado de Fibro-yeso (50+15), de Fermacell o similar.
  • Tabique Fibro-yeso (15+50+15), de Fermacell o similar.
  • Carpintería exterior de madera.
  • Doble acristalamiento de baja emisividad térmica y seguridad (laminar).
  • Puerta interior abatible, de madera maciza.

Revestimientos:

  • Solado de piedra natural.
  • Tarima flotante para interior, de tablas machihembradas de madera maciza.
  • Solera de hormigón en masa de cal.
  • Pintura natural de origen mineral, a base de arcilla.
  • Pintura a la cal sobre paramento interior de mortero de cal.
  • Tadelakt sobre paramento interior de mortero de cal: es un revestimiento de cal de brillante y casi impermeable. El acabado final del tadelakt se obtiene frotando con un canto rodado sobre la superficie y aplicando un jabón de aceite de oliva, para conseguir la impermeabilidad y poder ser usado en zonas húmedas.
  • Muro de fábrica de bloque de tierra comprimida (BTC).
  • Capa base de mortero de cal sobre paramento interior.
  • Falso techo continuo de placas de Fibro-yeso, de Fermacell o similar.

Remates:

  • Ayudas de albañilería para ejecución de instalaciones de fontanería, saneamiento, ventilación, electricidad e iluminación.

Gestión de residuos:

  • Transporte de residuos inertes con contenedor.

1.1.2. Metodología y escenarios de la herramienta Ecómetro ACV

Los cálculos realizados por la herramienta Ecómetro ACV cumplen con la norma UNE EN 15978:2012 con base a la BBDD propia de Ecómetro.

También acorde con las normas anteriormente descritas, la determinación de los impactos de ciclo de vida se realiza mediante la metodología del CML 2001 (3) desarrollada por el lnstitute of Environmental Sciences de la Universidad de Leiden (Países Bajos).

Los impactos ambientales generados en la producción de la electricidad consumida tanto en las etapas A1-3, A5 y B6, se ha tenido en cuenta el mix eléctrico español en 2021.

Por tratarse de escenarios a futuro sin control alguno por parte del proyectista o evaluador, la evaluación de los módulos C1 a C4 y D se basa en escenarios aplicados por defecto por la herramienta Ecómetro ACV. Estos escenarios de fin de vida se han diseñado teniendo en cuenta las Reglas de Categoría de Producto complementarias (RCPc) a la norma UNE EN 15804:2012+A2 para diferentes familias de productos de construcción. Para aquellos productos y materiales de los que no se ha dispuesto de RCPc, o estas no aportan información por defecto para el fin de vida, se ha aplicado un enfoque conservador considerando el peor escenario posible. Salvo hormigones y morteros, para los productos con presencia de varios materiales básicos (materiales compuestos) no puede evaluarse el fin de vida de los mismos por desconocerse la composición y la capacidad actual de separación durante el tratamiento de los residuos en plantas de RCD.

No obstante, se considera que los impactos evaluados en los módulos C1 a C4 y D presentan mayor nivel de incertidumbre que para el resto de las etapas del ciclo de vida del edificio.

Podrá consultar la metodología, escenarios y base de datos en la siguiente página web https://acv.ecometro.es/ecometro/docs/support/informe metodología 2022.pdf

4.1.3. Evaluación del impacto ambiental

La evaluación del impacto ambiental (EIA) constituye la fase del Análisis de Ciclo de Vida (ACV) en la que se interpretan los resultados del inventario, con el objetivo de determinar la magnitud y el significado de los impactos potenciales sobre el medioambiente generados por el sistema de estudio.

En esta etapa, los flujos de entrada y salida del inventario se asignan a una serie de categorías de impacto previamente definidas, cuantificando la contribución de cada contaminante o recurso utilizado a la categoría correspondiente. De este modo, se obtiene una visión global y comparable de los impactos ambientales más relevantes asociados a las diferentes fases del ciclo de vida de la vivienda.

El análisis de los impactos se llevará a cabo mediante la herramienta Ecómetro, conforme a la norma UNE-EN 15804+A2, que establece los criterios metodológicos armonizados a nivel europeo para la evaluación de productos de construcción.

Figura 5. Fuente: Ecómetro.

Etapas A:

En las primeras etapas del análisis de ciclo de vida se consideran los impactos ambientales derivados de la fabricación y puesta en obra de los materiales de construcción. Esto incluye los procesos de extracción de materias primas, transporte a fábrica, procesos industriales de transformación y fabricación, así como el transporte hasta el emplazamiento del edificio y la instalación en obra.

Módulos A1-A3 cubre el conjunto de procesos conocidos como “de la cuna a la puerta” (cradle to gate), es decir, aquellos que afectan a los materiales y productos desde la obtención de los recursos naturales hasta su salida de fábrica. Las reglas para determinar los impactos asociados a esta fase se establecen en la norma EN 15804, que constituye el marco de referencia europeo para la elaboración de Declaraciones Ambientales de Producto (DAPs).

Módulo de construcción A4 incluye los impactos relacionados con el transporte de los materiales desde la fábrica hasta la obra (A4). Se especifica que, de acuerdo con la normativa, no debe contabilizarse el transporte de personas hacia y desde la obra, ya que no forma parte del alcance definido en este módulo.

Se calcula suponiendo el transporte de materias primas con un camión articulado de 28t y una distancia a distribuidor de 400 km, distancia de Alicante- Madrid. Los productos como arenas y morteros se estima una distancia de 100 km ya que se pueden obtener localmente.

Modulo A5: incluye los procesos asociados a su puesta en obra (A5), como consumo de energía, agua o generación de residuos de instalación.

Se calculan unos residuos de 15 m3 y una distancia a vertedero de 50 km.

Etapas B:

Las etapas de uso cubren el periodo desde la finalización de la obra hasta el punto en el tiempo en el que el edificio va a ser deconstruido/demolido.

El límite del sistema incluye el uso de productos y servicios de construcción para proteger, conservar, regular o controlar el edificio, por ejemplo, servicios de calefacción, refrigeración, iluminación, suministro de agua y escenarios para el mantenimiento que incluyen limpieza, explotación y sustitución de unidades de obra o maquinaria.

Módulo B1 (uso): Esta etapa contiene información de los impactos asociados a la emisión de sustancias durante el uso del edificio. Valora la recaptación de C02 atmosférico fijado en el cemento y la cal y sus derivados y el potencial de calentamiento global relacionado con las pérdidas de gases refrigerantes de las instalaciones.

En este caso, no se instalan instalaciones con refrigerantes, por lo que el impacto es 0 en cuanto a las pérdidas de gases refrigerantes.

Módulo B2 (mantenimiento): Esta etapa contempla toda la información asociada a:

  • Producción y transporte de los productos de mantenimiento
  • Limpieza interior y exterior
  • Procesos de mantenimiento funcional y técnico.

Se estima una periodicidad semanal de mantenimiento de los revestimientos interiores.

Módulo B3: Esta etapa contiene información de los impactos asociados a la producción y transporte de los productos y materiales necesarios para reparar el edificio por los daños fortuitos que pudieran surgir durante su vida útil, tales como goteras, rotura de vidrios, fallos en definitiva que no tienen relación con el envejecimiento de los materiales y sistemas.

Módulo B4: Esta etapa incluye la información de los impactos ambientales producidos en la fabricación de los productos susceptibles de ser sustituidos a lo largo de la vida útil del edificio.

No se calcula la sustitución de ninguna unidad de obra, por lo que no se calculan impactos en esta etapa.

Módulo B5: Esta etapa contiene información de los impactos asociados las unidades de obra necesarias para realizar:

  • Mejoras en la envolvente térmica del edificio.
  • Mejoras en las instalaciones térmicas o energéticas del edificio por previsibles mejoras de la tecnología.
  • Mejoras en la accesibilidad.
  • Futuros cambios de uso esperables en el edificio.
  • Cambios o renovación de distribución dentro del mismo uso.

Las rehabilitaciones integrales deben calcularse como un proyecto específico en sí.

Incluye los impactos asociados los materiales y procesos necesarios, desde la fabricación de los materiales (A1-3), el transporte de los mismos al edificio, su instalación y futuro fin de vida.

En este caso se calculan los impactos asociados a un cambio de distribución debido a cambios en la unidad familiar.

Módulo B6: Esta etapa contempla toda la información asociada al consumo de energía empleada en calefacción, refrigeración y producción de ACS dependiendo del tipo de energía y de consumo de energía eléctrica en iluminación y electrodomésticos.

Los datos consumo se obtienen del certificado de eficiencia energética del edificio: ANEXO II, CALIFICACION ENERGÉTICA DEL EDIFICIO, cuadro 2, CONSUMO DE ENERGÍA PRIMARIA NO RENOVABLE.

Módulo B7: Esta etapa contiene información de los impactos asociados al uso y depuración de agua potable en servicio para:

  • Consumo sanitario.
  • Piscinas.
  • Riegos.
  • Otros usos directamente asociados al edificio.

En este caso se contempla el riego de un ajardinamiento de 25 m2, en la terraza para conseguir un pavimento permeable.

Etapas C:

La etapa de fin de vida de un edificio comienza cuando el mismo es retirado del servicio y no está previsto que tenga un uso posterior. En este punto, la demolición o deconstrucción del edificio puede considerarse como un proceso con múltiples salidas que proporciona una fuente de materiales, productos y elementos de edificación a eliminar, recuperar, reciclar o reutilizar.

Estos escenarios deben modelizar solo los procesos que hayan probado ser económica y técnicamente viables. Se estima que el edificio ha alcanzado el fin de vida cuando:

  • Todos los componentes y materiales que iban a ser retirados de los emplazamientos han sido eliminados.
  • El lugar está listo para futuras reutilizaciones, limpio para una nueva actividad.

Módulo C1: Esta etapa contempla la información relacionada con la deconstrucción y/o demolición del edificio.

Módulo C2: Esta etapa contempla la información relacionada con el transporte de los residuos hasta el lugar de su tratamiento.

Módulo C3: Esta etapa contempla la información relacionada con el tratamiento de residuos para su reutilización, recuperación y/o reciclaje.

Módulo C4: Esta etapa contempla la información relacionada con la eliminación final en vertedero o incineradora de los residuos no reutilizados, recuperados o reciclados.

Etapa D:

El módulo D cuantifica los beneficios y cargas ambientales netos obtenidos por la reutilización, reciclaje y valorización energética de los flujos netos de materiales y energía exportados que salen del límite del sistema, es decir, el cierre del ciclo de vida de este.

Cuando un flujo material que sale del límite del sistema y tiene un valor económico o ha alcanzado el estado de fin de residuo y sustituye a otro futuro producto, se pueden calcular los impactos basándose en:

  • La tecnología existente promedio.
  • Las prácticas habituales.
  • Los impactos netos que vinculados al proceso de reciclaje que sustituyen la producción primaria restando los impactos del producto primario sustituido.

4.1.4. Resultado total

Esta vista muestra el impacto total del proyecto, teniendo en cuenta todas las etapas.

4.2. ACV 2

4.2.1. Escenario de comparación: reforma convencional

Con el fin de evaluar los beneficios ambientales derivados de la aplicación de criterios de bioconstrucción, se establece un escenario de comparación basado en una reforma convencional, sin criterios específicos de sostenibilidad. Este escenario considera las siguientes modificaciones en materiales, sistemas constructivos e instalaciones:

Inventario de materiales y soluciones constructivas:

  • Sustitución de tabiques y trasdosados de fibro-yeso por tabiques de placas de yeso laminado.
  • Sustitución de bloques de tierra comprimida por trasdosados de placas de yeso laminado.
  • Sustitución de carpinterías de madera por carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico estándar.
  • Sustitución de mortero de cal por mortero de cemento.
  • Sustitución de pinturas de arcilla y cal por pintura plástica convencional.
  • Sustitución de revoco de Tadelakt por baldosa de gres porcelánico.
  • Sustitución de pavimento de solera de cal y piedra natural por pavimento de gres porcelánico.
  • Sustitución de tarima de madera maciza por tarima laminada.
  • Terraza completamente pavimentada, sin permeabilidad del suelo.
  • Sustitución de grifería con sistemas de ahorro de agua por grifería estándar.

Instalaciones y eficiencia energética (CEE):

  • Sustitución de recuperador de calor por un sistema de ventilación mecánica convencional sin recuperación.
  • Sustitución de aerotermo por un termo eléctrico convencional.
  • No se instala un sistema fotovoltaico (sin generación renovable).

4.2.2. Alcance del análisis:

No se modifican los criterios relativos al transporte de materias primas a la obra (módulo A4) ni a las hipótesis de mantenimiento y futuras sustituciones (fase B), con el fin de mantener la coherencia metodológica y centrar la comparativa en los impactos asociados a los materiales, sistemas constructivos y eficiencia energética.

5. Comparativa

5.1. Comparativa de todos los indicadores estudiados:

Se ha realizado una comparativa de cada uno de los indicadores ambientales estudiados para poder observar las variaciones y poder sacar conclusiones.

5.2. Comparativa del indicador de Calentamiento global total.

Además de la comparativa de cada uno de los indicadores ambientales, el Potencial de Calentamiento Global (PCG) se selecciona como indicador representativo para profundizar en la comparación. Se analiza etapa por etapa, identificando dónde se concentran las mayores diferencias entre ambos escenarios.

6. Conclusiones

6.1. Valoración de los resultados

Del análisis comparativo de los dos escenarios, rehabilitación con criterios de bioconstrucción y reforma convencional, se desprende que las principales diferencias de impacto ambiental se concentran en las fases A1-A3 (fabricación de materiales) y en la fase B7 (consumo energético en uso).

Fases A1-A3 (fabricación y producción):

En estas etapas, los resultados confirman que los materiales seleccionados bajo criterios de bioconstrucción presentan un impacto significativamente menor en términos de emisiones de CO₂, energía incorporada y generación de residuos. Esto se debe al uso de materiales de bajo impacto, naturales y de proximidad (como la cal, la madera o la arcilla), frente a productos industriales de mayor huella ambiental como el cemento, el aluminio o las pinturas plásticas.

Es importante señalar que, al tratarse de una rehabilitación, el estudio no incluye los elementos estructurales principales ni las fachadas originales, salvo los trasdosados intervenidos. En este tipo de edificios, la estructura suele representar el mayor porcentaje de impacto ambiental total, por lo que los resultados podrían diferir significativamente en un caso de obra nueva, donde las soluciones constructivas de bioconstrucción tendrían un peso aún mayor en la reducción del impacto global.

Fase de uso (B):

Durante la fase de uso, la diferencia entre ambos escenarios es igualmente relevante. El modelo basado en energías renovables y estrategias pasivas de confort térmico (ventilación cruzada, inercia térmica, control solar) presenta un impacto ambiental mucho menor que la opción convencional, que depende del uso de aire acondicionado con refrigerantes contaminantes y energía eléctrica de origen fósil.

La incorporación de energía fotovoltaica y el uso de sistemas de baja tecnología, como ventiladores de techo, chimenea de biomasa o aerotermo eficiente, permiten reducir las emisiones durante el ciclo de vida útil del edificio, demostrando que la simplicidad tecnológica puede ser un camino eficaz hacia la sostenibilidad.

En conjunto, el estudio demuestra que la bioconstrucción no solo mejora el comportamiento ambiental del edificio, sino que también promueve un modelo energético más resiliente, basado en recursos locales, materiales saludables y estrategias de confort pasivo.

6.2. Potencial de replicabilidad

El caso de estudio pone de manifiesto que las estrategias de bioconstrucción son plenamente aplicables a proyectos de rehabilitación de viviendas existentes, incluso en entornos urbanos y entre medianeras.

Los resultados son especialmente relevantes en un contexto normativo que, a partir de 2026, exigirá una mayor trazabilidad ambiental y energética en la edificación.

El método propuesto, basado en el uso de herramientas digitales como Ecómetro y CypeTherm, combinadas con criterios técnicos y de diseño bioclimático, puede servir como modelo replicable para otros profesionales que deseen integrar la sostenibilidad de manera cuantificable y verificable en sus proyectos. Además, refuerza la idea de que la rehabilitación sostenible puede tener un papel protagonista en la descarbonización del parque edificatorio existente, aunque la normativa comience por aplicarse a los edificios de obra nueva.

6.3. Reflexiones personales

Medir los impactos invisibles y hacerlos visibles a través de herramientas como el ACV, como trata de hacer este estudio, permite comprender racionalmente la importancia de las decisiones constructivas. Sin embargo, la bioconstrucción trasciende lo cuantificable: no se limita a la reducción de emisiones o a la eficiencia energética, sino que reconecta la arquitectura con la naturaleza y con las emociones humanas.

Existen aspectos imposibles de traducir en indicadores ambientales, como la calidez de una chimenea, el valor simbólico de ver el fuego y reunirse a su alrededor, o el olor y la sensación táctil de materiales naturales como la cal o la madera. Estos elementos contribuyen a una experiencia de bienestar integral. La bioconstrucción, en este sentido, no solo busca un edificio más eficiente, sino un hogar más humano, que acompañe los ritmos vitales de sus habitantes y respete los del entorno